Medea en televisión

S.L.B. Cuando Jasón abandona a Medea para casarse con Glauce, ni se imagina que aquella mujer que dejó a su familia por estar a su lado, sacaría un duro y vengativo carácter. Por el jefe de los argonautas pasó a ser la extranjera y a sentirse sin voz ni voto en el reino de Creonte, que aceptando la boda con su hija envió a Medea desterrada un día para que se consumara el matrimonio.

Pero les salió mal la jugada pues Medea es mucha Medea. Segura de sí misma y de sus derechos mata a Glauce y reclama a Jason su papel como esposa y madre de sus hijas.

A partir de este momento Eurípides se marcha con los griegos y la historia, que como la mayoría de los clásicos mantiene una vigencia sorprendente en la actualidad, pasa a ser un culebrón de programa de corazón de sobremesa. Acusaciones sin pruebas, amenazas, papeles de víctimas bien aprendidos y mucho dinero de por medio; todo ello girando junto a las luces de un plató de televisión con muchos brillos.

Un espectáculo escalofriante donde Medea y Jasón se compinchan, previo cheque, para subir la audiencia creyendo tener el poder de la situación. Pero estas cosas no funcionan así, no se en Grecia, pero seguro que no en el siglo XXI, y la audiencia manipulada termina por ir contra ellos, pues la televisión gana a la voluntad humana. Y ni una mujer con derechos ni un Jasón acostumbrado a salirse con la suya podrán desactivar la maquinaria que desgraciadamente hace mucho que está en marcha. La desgracia venía avisada ya desde hace mucho y se cumplió.

"Cometas en el cielo", otro cuento de Marc Forster

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I.H.M. Basada en la exitosa novela homónima de Khaled Hosseini, la película relata la vida del afgano Amir y su continua lucha por ser capaz de defenderse a sí mismo y a los suyos. Ya desde pequeño, cuando su única preocupación debía ser ganar la competición de cometas junto con su amigo Hassan, un hazara de clase inferior que también es su sirviente, crecía en él una envidia hacia su compañero de juegos, siempre fiel y obediente, debido a la admiración que siente el padre de Amir por la valentía de Hassan. Pero la situación política de Afganistán cambia rápidamente, y Amir tiene que irse a América junto con su padre, mientras que Hassan se queda en Kabul; sin embargo, a pesar de la distancia y los diferentes caminos que llevan ambos, hay algo en esa amistad que ninguno de los dos puede olvidar.

La película tiene diferentes saltos temporales y espaciales, pero, en resumen, se podría dividir en tres partes, relacionadas con la evolución hacia la madurez del protagonista. Porque, lo que realmente cuenta el film, es la historia de redención de Amir; desde que recibe la llamada al principio de la película pidiéndole que regrese a Kabul, ya siendo adulto y viviendo en América, sabes que existe un motivo muy fuerte para que él lo haga. El resto de la película, todo el trasfondo político que hay detrás, no es más que eso, simple contexto. Que ocurra en una situación así en concreto y no en otra hace que sea más duro aún, pero no más creíble (al contrario).

Si bien es cierto que este tipo de historias son enternecedoras y, en este caso en concreto, no están nada mal, es más de lo mismo. Marc Forster, como hacía en “Descubriendo nunca jamás”, relata otro mágico e idílico cuento, pero, esta vez, con un contexto real, mucho más duro de lo que la última parte de la película entrevee, y su visión americanizada de la realidad deja, a mi gusto, un amargo sabor de boca. A pesar de lo bonitas que son las cometas en el cielo, y del poder de redención de las personas. No siempre gana Peter Pan, mal que nos pese.

“En estas 4 paredes” de Javier Das

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I.H.M. Escribir es, según el diccionario de la Real Academia de la lengua española, el acto de “representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie”. Pero, para muchos, el acto de escribir es algo mucho más profundo, que va más allá de la simple unión de las palabras. Este es el caso de Javier Das, para el que escribir es “aquello que me ha ayudado a conocerme y mediante lo cual me expreso, saco todo de dentro, me desahogo y que viaja conmigo, cambia conmigo. Para mi es una forma de vivir”. Así lo expresa también en su poesía “Enfermo”, perteneciente a su primer libro:

“Me encuentro

Enfermo de poesía.

Enfermo de algo

tan intenso

que es capaz de revolver

mi cuerpo.”

Y realmente puedes sentir ese “algo” bullendo dentro de él al leer sus escritos, “algo” que le impulsa a crear, a observar lo cotidiano y convertirlo en poesía, “algo” que, dentro de poco, muchos reconocerán como talento. Y es que, como dice el refrán, “todo esfuerzo tiene su recompensa”, y por fin, tras muchos años escribiendo, metiéndose en el mundillo de la poesía por Internet, conociendo a otros autores, y planteándose la autoedición, le ha llegado la oportunidad de la mano de un amigo, y el pasado 18 de febrero su sueño se hizo realidad al tener en sus manos 200 copias de su primer libro: “En estas 4 paredes”.

Tras un arduo trabajo de selección, Javier Das consiguió quedarse con tan solo un puñado de su ya extenso número de poesías, una pequeña selección que marca el inicio de un sueño. Todo un trabajo de elaboración propia (el diseño y la fotografía de portada también son suyos) que, página tras página, remueve al lector en su asiento, pues si algo tiene la obra de este autor es que no deja impasible a nadie. La familia, el amor, la muerte, el mar, la ciudad, el día a día, etc., son algunos de los temas sobre los que escribe más frecuentemente, con un estilo muy personal, directo, claro, sin florituras. Pero, lo mejor, es que opinéis por vosotros mismos; no quedareis defraudados.

  • El libro puede comprarse, por el precio de 10 €, en:
    • Madrid: Librería Arrebato ( C/San Andrés, 12)
    • Madrid: Traficantes de Sueños (C/Embajadores 35)
    • Málaga: Librería Ancora (Plaza Uncibay, 9)
    • Málaga: Cincoechegaray (Echegaray 5)
    • Sevilla: La Fuga (C/Conde de Torrejón, 4)
  • Su poesía también se puede leer en su blog En silencio.
  • Para saber más acerca del autor, Hugo, amigo del autor y blogger, le hizo una entrevista muy interesante.

"Las hermanas Bolena", un culebrón de sobremesa

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I.H.M. El título original de la película, “La otra Bolena”, es mucho más significativo que la traducción que han hecho del mismo para la cartelera española, pues se refiere al punto clave sobre el que se sustenta toda la película: cuál de las dos hermanas será “la otra” en la puja por el amor de Enrique VIII (Eric Bana), rey de Inglaterra. Ana (Natalie Portman) y María (Scarlett Johansson) dan vida a ambas hermanas, aparentemente uña y carne, pero rivales en la conquista de Enrique VIII. En definitiva, una historia como otra cualquiera sobre intrigas palaciegas, ambición, odios, amoríos y venganzas.

A decir verdad, si los verdaderos protagonistas de la Historia fueran tan atractivos como Natalie Portman, Scarlett Johansson y Eric Bana, lo más posible es que todos fuésemos doctos en la materia, pero la realidad dista mucho de la ficción. Y dista mucho también en el interés y en la duración de los acontecimientos; porque, a mi modo de ver, el mayor defecto que tiene este film es que intenta contar tantas cosas en tan poco tiempo (suele pasar cuando se trata de adaptaciones literarias, en este caso de Philippa Gregory) que termina por no contar nada. Y al final el espectador termina por perder el interés, porque no sabes qué parte de lo que estás viendo es cierta o es falsa, en qué momento histórico te encuentras exactamente ni si realmente Ana Bolena era tan inteligente y astuta y su hermana tan tontorrona y transparente.

Y cuando acaba la proyección te quedas con la sensación de que has visto una película de sobremesa cualquiera de las que programan a diario en televisión, sólo que en pantalla grande y con actores famosos, pero tan mal aprovechados que no sabes ni porqué han decidido participar en una producción claramente destinada al olvido.

Web oficial

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Uvas y vino en la Bodega de N.Gordon

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O.L.M Delicioso es el adjetivo que se me viene a la cabeza cuando pienso en este libro. Delicioso porque es ameno, interesante, conmovedor y también duro en su justa medida, para que se pueda disfrutar más de los bellos momentos. Es un libro de un periodo de nuestra historia desconocido por muchos, entre los que me incluyo, las Guerras Carlistas, que se muestra ante nuestros ojos de una manera trágica y brutal y que, como buen telón de fondo, acompaña sin entorpecer el paso de la historia de la novela.

Proque trágica es también la vida del protagonista, unida de manera irremediable a los acontecimientos políticos que le rodean pero más aún a la tierra en la que nace, se cría y a la que finalmente vuelve, una tierra dura pero a la vez fértil donde las vides son la forma de supervivencia de los aldeanos.

Su autor

Nacido en 1926, el dominio del lenguaje de Noah Gordon es simplemente brillante para mi gusto, porque transmite emociones que sólo se pueden sentir si antes se han vivido situaciones parecidas, y sin embargo gracias a él todos nos podemos ver pisando uva, oliendo el aire cálido del atardecer catalán y bebiendo un vino amargo como el vinagre.

De este autor sólo había leído El Médico, su gran obra maestra que le catapultó a la fama internacional. Sin embargo, y tal vez porque toca más de cerca mi forma de ver y sentir la vida, este libro es más cercano, porque los sentimientos universales son más fuertes cuando se está en contacto con la naturaleza y en este libro la naturaleza, en general y la humana en particular son sus dos grandes protagonistas.